Íbamos
de camino a Cabo de Gata, teníamos la radio puesta a todo volumen
porque mi hermano pequeño no paraba de llorar, mi padre estaba arto
de sus llantos, y cantaba cada vez mas alto, mi madre conectada a su
teléfono como si no hubiera un mañana, ella dice que es por trabajo
pero sinceramente yo no me lo creo, des de hace unos días que mi
padre y mi madre se discutían mucho por todo, por quines nos llevaba
y quien nos dejaba en el colegio pero yo siempre acababa diciendo que
ya iba caminando, era la forma más fácil y mas rápida de acabar
esa estúpida discusión.
Yo miraba por la
ventana los campos tan bonitos que estábamos atravesando, pero justo
en ese momento mi hermano decidió darme un golpe en la cabeza así
que se lo devolví de forma inmediata, pero claro soy mayor que el y
tengo el doble de fuerza , así que le hice mucho daño,
inmediatamente me sentí culpable y le pedí perdón por mi acto de
violencia.